Categorías
Temas Generales

Día 4: CARIÑO | 31 Días de Oración por tus Hijos

Por Sue Birdseye

“Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo: El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió” (Marcos 9:36-37 RV60).

Hay algunas imágenes muy bellas en la Biblia. Profundos momentos quedaron grabados en mi mente cuando Jesús habló de un amor tangible. Aunque Él podría simplemente haber declarado su sabiduría y amor, a menudo elegía revelarlo a través de sus acciones. Jesús no solo tocaba para sanar, tocaba también por simple amor.

Marcos 9:36 y 37 comparte la escena más dulce cuando Jesús toma a un niño en su regazo mientras contesta a la discusión de los discípulos acerca de quién era el mayor. Su desacuerdo pudo haberle provocado enojo o frustración a cualquiera, pero en vez de eso Jesús puso en medio a un niño amorosamente para recordarles que Él deseaba que se acercaran a Él como niños y sirvieran hasta al mas pequeño. Jesús trató con sus discípulos y el niño cariñosamente.

Él nos ama a todos, seamos grandes o pequeños. Cuando reconocemos el gran amor de Dios para con nosotros estamos mejor equipados para mostrarle cariño a nuestros hijos. Cuando confiamos en dicho amor podemos ofrecer cariño independientemente de si es merecido o no.

Señor, por favor utilízanos para amar a nuestros hijos y para mostrar tu amor y tu cariño no solo a través de nuestras palabras sino también de nuestras acciones. Padre, gracias porque nos amas tan profundamente y con un propósito así como amas a nuestros hijos.


© Family Matters. Todos los derechos reservados. Usado con permiso.
Traducción: Ana Lucía Franco León, Ministerios Jesús 24×7

Categorías
Temas Generales

Día 3: PERTENENCIA | 31 Días de Oración por tus Hijos

Por Stacy Edwards

“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Romanos 8:31-32 RV60).

La pertenencia es un asunto de suma importancia. Sin importar cuánto intentemos negarlo, deseamos pertenecer a algo, a alguien, a algún lugar. Sin embargo, debemos inculcarle a nuestros hijos el entendimiento de a dónde y a quién le pertenecen. Mira, aunque suene complicado, nosotros no queremos que nuestros hijos se confundan y piensen que a donde pertenecen es a nuestro hogar porque en realidad Dios pagó un precio muy alto para que fuéramos de Él. Le pertenecemos y es en Él donde encontramos nuestra seguridad y nuestra identidad.

Está bien no pertenecer aquí. Está bien mirar este mundo deshecho y sentir que no encajamos allí. No se espera que pertenezcamos o encajemos en un mundo caído y lleno de pecado. Fuimos creados para algo mayor, fuimos creados para Él. Nuestra oración por nuestros hijos es que de verdad pertenezcan, pero no a este lugar. Queremos que no se sientan mal respecto de caminar por estos senderos enlodados sintiéndose un poco fuera de lugar sabiendo que, un día, estarán justo en el lugar al que pertenecen.


© Family Matters. Todos los derechos reservados. Usado con permiso.
Traducción: Ana Lucía Franco León, Ministerios Jesús 24×7

Categorías
Temas Generales

Día 2: ACEPTACIÓN | 31 Días de Oración por tus Hijos

Por Darcy Kimmel

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8 RV60).

Una de las necesidades no negociables del corazón de todo niño es estar seguro de que es amado, necesitan saber que son aceptados sin importar las circunstancias. Este es un trabajo hecho a la medida para los padres que aman a sus hijos más de lo que ellos se aman a sí mismos. Para que ellos se sientan seguros de nuestro completo amor debemos aceptarlos cuando son tiernos o gruñones, adorables o quejumbrosos, niños estrella o necios.

Aceptar a este niño como el regalo maravilloso de Dios para nosotros es diferente de aceptar y condonar su mala conducta. Pero si ellos saben que los amaremos sin importar nada, recibirán la disciplina y aceptarán las consecuencias de su comportamiento inadecuado como otra expresión segura de nuestro amor hacia ellos. Agradece la misericordia de Dios en tu propia vida puesto que esto te enseña a ti a extender esa misma clase de aceptación a tus hijos sin importar de qué humor estén ellos.


© Family Matters. Todos los derechos reservados. Usado con permiso.
Traducción: Ana Lucía Franco León, Ministerios Jesús 24×7

Categorías
Temas Generales

Día 1: AMOR | 31 Días de Oración por tus Hijos

Por Karis Murray

“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8 RV60).

Sería increíblemente difícil encontrar a un padre que no afirme con vehemencia que ama a sus hijos. De hecho algunas veces los padres tienen un amor irracional para con ellos. Sabemos que esto es verdad porque cuando nuestro hijo hace un berrinche y nos lanza el plato de cereal nos enojamos con él, pero seguimos amándolo profundamente.

Aunque es verdad que todos los padres aman a sus hijos, nosotros debemos expresar nuestro amor de una manera que le ayude a nuestros niños a sentirse seguros, libres y aceptados. El Señor nos da un perfecto ejemplo de cómo sucede esto por medio de su amor incondicional e inmerecido hacia nosotros. Ese tipo de amor misericordioso en verdad cubre una multitud de errores que inevitablemente cometeremos como padres. Agradécele el día de hoy a tu Padre Celestial por el amor misericordioso que te tiene y pídele que te ayude a amar a tus hijos, cónyuge y a aquellos que están alrededor tuyo con el mismo amor incondicional.

Este es el día 1 del reto “31 Días de Oración por tus Hijos”. Por favor asegúrate de continuar leyéndonos durante este mes mientras te animamos a orar intencionalmente por tus hijos.


© Family Matters. Todos los derechos reservados. Usado con permiso.
Traducción: Ana Lucía Franco León, Ministerios Jesús 24×7

Categorías
Destacados El Matrimonio La Familia La Familia. Los Padres

¿Por qué hablar de “La Familia Bíblica”?

«Los tiempos han cambiado. La familia no ha quedado inmune; junto con otros valores axiomáticos, el suyo ha sido puesto en duda. En realidad, la familia está sometida a serios asaltos; ¡no es de extrañar que haya tantos divorcios!

»Los matrimonios de tipo abierto y otra docena de variedades son defendidos en las escuelas; los programas de TV han popularizado el divorcio y el nuevo casamiento, lo han hecho aceptable y aún lo glorifican; y a los jóvenes se les dice que el matrimonio es una invención humana y que ahora ya no es necesario cuando hemos llegado a la “mayoría de edad”. Se nos dice que ha dejado de ser útil y que en el mejor de los casos es inofensivo, si bien innecesario; un vestigio o reliquia del pasado. Estamos ya más allá de la necesidad de un matrimonio para que controle la vida humana. Si hoy es más conveniente no casarse, cuando ya no somos tan cándidos sobre los métodos anticonceptivos, pues uno deja de casarse. Después de todo, el matrimonio tiene sus inconvenientes, ¿no? Y si el hombre lo inventó como una conveniencia, ahora que están a disposición la píldora y los abortos legales a solicitud, el hombre puede prescindir del matrimonio, pues ya no es necesario.

»Bajo esta clase de ataque por parte de teólogos modernistas, los políticos, maestros, médicos y otros, la juventud cristiana está confusa. Han crecido sin una instrucción bíblica sólida, positiva, sobre el matrimonio, tanto de sus padres como de la Iglesia, y ahora sucumben al bombardeo de estas ideas negativas sobre el matrimonio y la familia.

»Esta nueva situación exige una nueva respuesta de la Iglesia y del hogar cristiano. Hemos de aprender a discutir los elementos básicos del matrimonio y del divorcio. Ya no podemos seguir dependiendo de instituciones sociales para que lo hagan por nosotros. (En realidad nunca han podido. Siempre han apoyado el matrimonio por razones no bíblicas y, por tanto, han sembrado la semilla de su destrucción.) Si no lo hacemos nosotros, podemos estar seguros de que el mundo les va a inculcar sus ideologías. Y ahora que el mundo ha salido de su escondrijo, abiertamente expresa las ideas de la “nueva normalidad” que ya estaban presentes antes, pero debajo de la mesa. Es imposible, pues, que los cristianos se queden mano sobre mano en tanto que nuestra juventud va siendo corrompida.

»En épocas anteriores, cuando teníamos entablada la batalla con el modernismo, cuando los recursos eran tan limitados y cuando la sociedad abiertamente apoyaba algo similar a los ideales cristianos del matrimonio y el divorcio, podía ser fácil dejar dormir toda la cuestión. Además, como había tan poco divorcio en general (y especialmente en la Iglesia), el divorcio representaba una tentación en la cual la Iglesia no se creía que iba a tropezar. El creyente cansado de luchar podía fácilmente razonar (con alguna justificación): “¿Por qué defenderse contra el perro si está durmiendo? ¿Quién lucha contra la familia, después de todo? ¿Por qué preocuparse de este tema?”. Pero, aunque entonces no era del todo erróneo hablar de esta forma, ¿quién puede dejar de ver que hoy es falso? La guerra que luchamos hoy es en un frente distinto: el frente pasa por el hogar.

»En cierta forma, pues, estamos en mejores condiciones que nunca antes. Este ataque más abierto, menos sutil, sobre la familia, ha forzado a la Iglesia a volver a la Biblia y renovar el estudio del matrimonio y el divorcio, que había sido descuidado durante tanto tiempo. Esto, desde el punto de vista de su responsabilidad, es algo bueno (aunque las razones de la presión que se le hace son muy tristes).

»A menos que nos lancemos ahora a mostrar lo que tenemos —ya no podemos esperar más—, todos los valores cristianos quedarán arrasados. Y la próxima generación de cristianos va a crecer como los infieles, siguiendo sus sentimientos sobre estas materias, en vez de seguir sus responsabilidades bíblicas».

Parece que fue escrito ayer, ¿cierto? Falso, J. E. Adams lo escribió en la introducción de uno de sus libros1, ¡hace veintisiete años! Y lo que yo no puedo explicarme es por qué estamos, a estas alturas, sin darnos cuenta en muchas iglesias y hogares cristianos y por qué, en el mejor de los casos, estamos recién empezando nuestro regreso ad radicem, a la raíz del conocimiento de las verdades respecto de estos temas, a la Palabra de Jehová Dios.

¿Te das cuenta del peligro actual? ¿Entiendes el riesgo que implica no regresar a la Palabra? ¿Te preocupan las nuevas generaciones de tu familia, de tu iglesia?

Por eso es tan importante que regresemos a buscar, en la Biblia, los fundamentos, el diseño de Dios para esta institución que fue establecida por Él, desde Su propio corazón. Es nuestra oración que cada iglesia y cada hogar cristiano, se proponga Vivir en el Diseño de Dios.

Hablemos pues, de la familia bíblica. Oremos entonces por sabiduría y fortaleza. Dirijamos nuestros deseos y voluntad en una misma dirección: el conocer y obedecer a nuestro Dios.


1 Matrimonio, Divorcio y Nuevo Matrimonio, Introducción, Mayo 1986.

Categorías
Destacados La Membresía

¿Por qué debo asistir a la iglesia?

En repetidas ocasiones, el Nuevo Testamento enfatiza la importancia de las asambleas locales. De hecho, este fue el patrón de ministerio que Pablo siguió al establecer congregaciones locales, en las ciudades en donde predicaba el evangelio. Hebreos 10:24-25 manda a todo creyente a ser parte de un cuerpo local como este y revela por qué esto es necesario:

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:24-25).

El único ambiente en el que puede existir la cercanía necesaria entre creyentes para estimularse cuidadosamente “al amor y a las buenas obras”, es el cuerpo local con el que uno está comprometido. Y es solamente en ese contexto que podemos animarnos los unos a los otros.

El Nuevo Testamento también enseña que todo creyente debe estar bajo la protección y sustento del liderazgo de la iglesia local. Estos hombres piadosos pueden pastorear a un  creyente al animarle, amonestarle, y enseñarle. Hebreos 13:7 y 17 nos ayudan a entender que Dios en Su gracia, nos ha concedido rendición de cuentas mediante un liderazgo piadoso.

Además, cuando Pablo le dio a Timoteo instrucciones especiales sobre las reuniones públicas, dijo, “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza” (1 Timoteo 4:13). Parte del énfasis en la adoración pública incluye estas tres cosas: escuchar la Palabra, ser llamado a la obediencia y acción mediante la exhortación y la enseñanza. Es solamente en el contexto de la asamblea local que estas cosas pueden llevarse a cabo de la manera más eficaz.

Hechos 2:42 nos enseña lo que hacía la primera iglesia cuando se reunía: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”. Los cristianos se reunían:

• Para aprender la Palabra de Dios y las implicaciones de la misma en sus vidas.

• Para que estando juntos llevaran a cabo acciones de amor y de servicio unos a otros.

• Para conmemorar la muerte y resurrección del Señor mediante el partimiento del pan y la oración. Claro que podemos hacer estas cosas individualmente pero Dios nos ha llamado a Su cuerpo, la iglesia, la cual es la representación local de ese cuerpo mundial. Debemos servir con gusto y ser servidos entre el pueblo de Dios.

Una membresía activa en una iglesia local es imperativa para llevar una vida sin concesiones. Es únicamente mediante el ministerio de la iglesia local, que un creyente puede recibir la clase de enseñanza, rendición de cuentas y ánimo que son necesarios para que esté fuerte en sus convicciones. Dios ha mandado que la iglesia provea la clase de ambiente en donde una vida sin concesiones puede prosperar.



Copyright 2012, Grace to You. Todos los derechos reservados. Usado con permiso.
Este artículo originalmente apareció aquí en “Artículos” de Gracia a Vosotros (www.gracia.org).

Categorías
El Conocimiento de Dios

Teología Propia | Personalidad y Atributos de Dios | Gregory Kedrovsky

Teología propiamente dicha

El estudio y la doctrina de personalidad y los atributos de Dios

1. Los atributos incomunicables de Dios [ estudio | mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_04_atributos_incomunicables.mp3]

2. Los atributos comunicables de Dios [ estudio ]

3. La santidad de Dios, Su justicia y Su ira  [ mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_05_atrib_com_01.mp3]

4. Dios es amor [ mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_05_atrib_com_02_amor.mp3]

5. La bondad de Dios, Su sabiduría, Su paz y Su belleza [ mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_05_atrib_com_03.mp3]

6. La Trinidad [ estudio | mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_06_Trinidad.mp3]

7. La unión hipostática de Jesucristo [ estudio | mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_07_union_hipostatica.mp3]

8. La pneumatología [ estudio | [mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_08_pneumatologia.mp3]

9. Dios el Creador [ estudio | mensaje | audio ]
[audio:http://greg.kedrovsky.com/estudios_teologia/audio_teologia_09_Dios_el_Creador.mp3]

Categorías
El Discipulado

Discipulado Bíblico 06 | Panorama del Discipulado Bíblico | Gregory Kedrovsky

Tomado de El Discipulado – Conferencia de Gregory Kedrovsy.

Yo enseñé esta serie de mensajes en el ministerio hispano de la iglesia Capital Baptist (pastor: Luis Salazar), cerca de Washington D.C., en los los Estados Unidos. Es un buen resumen y “panorama” del ministerio del discipulado bíblico.

Si usted quiere ver cómo es que el material del discipulado (las lecciones) “cabe” en lo que es el proceso de crecimiento espiritual, tome un tiempo para escuchar esta serie.

1. La obsesión de su vida: ¡Que su misión de vida sea la obsesión de su vida!

2. El proceso del discipulado: Entienda el proceso del crecimiento espiritual que se llama “el discipulado”

3. El patrón de pablo: Entienda el “modelo del ministerio misional” que Dios nos ha dado en Pablo

4. La división de responsabilidades: ¡Métase en el ministerio de esta iglesia—comprométase!

5. La diligencia: Sea diligente en la obra del ministerio: Discipularse y hacer un discípulo

Categorías
El Discipulado

Discipulado Bíblico 05 | El Discipulado Bíblico | Curso completo

[dropshadowbox align=”center” effect=”lifted-both” width=”autopx” height=”” background_color=”#f3da5a” border_width=”1″ border_color=”#dddddd” ]AVISO: Al parecer, el sitio del pastor Greg Kedrovsky está en mantenimiento y algunos enlaces a libros y estudios podrían estar rotos. En la sección de comentarios, al final del artículo, puedes encontrar los enlaces alternativos para las descargas. A la fecha, parece ser que solamente el enlace al libro Cómo estudiar la Biblia es el único con problemas.

Estaremos actualizando los enlaces una vez que el sitio Web del hermano Greg esté nuevamente funcionando en su totalidad. Gracias por su comprensión.[/dropshadowbox]

Tomado de El Discipulado de Gregory Kedrovsy.

Siga los vínculos en esta sección para ver más sobre el Discipulado Bíblico y los cursos que puede bajar, estudiar y compartir (sin costo).

El primer curso de ¿Está seguro? ¡Esté seguro! se diseñó como un curso de introducción y coloca un fundamento sólido de doctrina básica y sana acerca de la salvación y las falsas conversiones.

Por favor, si le interesa el discipulado, empieza con este curso y luego siga con los demás.
[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]Curso: ¿Está seguro? ¡Esté seguro!
[Esta_seguro_Este_seguro.pdf]

Una de las cosas más importantes de la vida es estar seguro de nuestra salvación.

* ¿En dónde vas a pasar la eternidad?
* ¿Se pierde la salvación?
* Después de ser “salvo”, ¿podemos hacer lo que nos da la gana?

Tratamos de contestar estas preguntas, y más, en este estudio de “¿Está seguro? ¡Esté seguro!” Hay seis lecciones que puedes llevar con un amigo, en un grupo pequeño o también a solas (para tu edificación personal).

1. La salvación
2. Las conversiones falsas y las verdaderas
3. Las cinco señales de una falsa conversión
4. Las cinco señales de una verdadera conversión
5. La seguridad eterna
6. La libertad en Cristo

Puesto que se trata de cuestiones doctrinales, si tienes alguna duda o pregunta, por favor no tardes en ponerte en contacto con nosotros.[/dropshadowbox]

Hay seis libros en el Discipulado Bíblico que puede bajar. Cada uno contiene uno o más cursos que ayudarán al cristiano a crecer a través de los cuatro niveles del crecimiento espiritual (membresía, madurez, ministerio y misión). Le invito a seguir los vínculos de esta sección para ver más detalles sobre cada nivel. Aquí están los cursos:

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]01 Membresía y madurez [01_membresia_y_madurez.pdf]

Membresía en una iglesia implica pertenencia.

El miembro forma parte de una comunidad, una familia espiritual y una congregación de cristianos comprometidos con el plan y propósito de Dios. Pertenecemos a una iglesia para glorificar a Dios.

Glorificamos (magnificamos) a Dios acabando la obra que Él nos dio que hacer.

Juan 17.4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.
La obra que Dios nos ha dado que hacer es la de “edificar” (hacer crecer) la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Esta es la obra que Cristo dijo que llevaría a cabo en y a través la Iglesia, es el propósito de la existencia de la iglesia y es el plan de Dios para cada creyente.

Romanos 11.36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

1Corintios 10.31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

1Corintios 14.26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís… Hágase todo para edificación.

El primer paso en este proceso es el de “echar raíces”.

Se puede entender este proceso de edificación (crecimiento espiritual) pensando en el ciclo de un árbol. Si el árbol va a crecer, tiene que echar raíces donde puede recibir la alimentación necesaria para madurar. Si el cristiano quiere crecer, tiene que comprometerse con una iglesia donde puede recibir la alimentación espiritual que necesita para crecer en Cristo. Tiene que “echar raíces” y ser un miembro de una iglesia local que está cumpliendo con la Misión de edificar el Cuerpo de Cristo haciendo discípulos.

¿Qué es la madurez?

Creemos que la madurez espiritual es la combinación de carácter (ser como Cristo en la vida interior) y de conducta (actuar como Cristo en la vida exterior). La herramienta principal en este proceso es la Biblia y por lo tanto hay que estudiarla profundamente y aplicarla diariamente. Esto es lo que queremos lograr en esta etapa de la madurez.

¿Cómo logramos la madurez?

Creemos que la madurez espiritual comienza con un compromiso, y se realiza con la disciplina personal en el contexto de una comunidad de amistad y apoyo (o sea, en una iglesia local). El cristiano crece espiritualmente desarrollando hábitos saludables que le ayudan a uno a desarrollar un carácter como el de Cristo, y conducta digno de Él.

Un árbol con “tronco fuerte”

Esta etapa del Discipulado bíblico está diseñada para ayudarle al cristiano a crecer en la fe y establecerse firme como un árbol que tiene “un tronco fuerte”.

Efesios 4.13 …para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error…

[/dropshadowbox]

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]02 Perspectivas [02_perspectivas.pdf]

Consta de 15 lecciones de 15 temas bíblicos para darle al cristiano una “perspectiva bíblica” de su vida en Cristo.

[/dropshadowbox]

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]03 Cómo estudiar la Biblia [bajar el libro] (el libro puedes bajarlo también aquí) y el libro de trabajo [03_preceptos.pdf]

Cómo estudiar la Biblia: El conocimiento esencial para seguir creciendo en la gracia y el conocimiento de Cristo.
[/dropshadowbox]

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]04 Su ministerio [04_ministerio.pdf]

Los dos cursos de esta etapa del Discipulado bíblico (“Descubrir su ministerio” y “Desarrollar su ministerio”) se ofrecen en un sólo libro.

¿Cada miembro un ministro?

¡Sí! Exactamente como cada miembro del cuerpo físico tiene una actividad propia en el mismo cuerpo, cada miembro de una iglesia tiene una activdad propia ahí. ¡Así es el diseño divino!

El árbol y sus hojas

Exactamente como un árbol participa en su medio ambiente a través de sus hojas, el cristiano participa en la iglesia por medio del ministerio. En el Cuerpo de Cristo no estamos buscando una audiencia, sino un ejército preparado para la guerra espiritual. No queremos espectadores, sino jugadores que quiere meterse con ganas en el partido.
[/dropshadowbox]

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]05 Su misión [05_mision_y_taller-de-evangelismo.pdf]

Nuestra misión de vida

Aunque cada cristiano puede tener un ministerio en la iglesia que es diferente, todos tenemos la misma misión de vida —es la misma que Cristo tenía mientras que estaba en la tierra:

Luc 19.10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

1Tim 1.15…Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores…

¿Quieres vivir con propósito eterno?

¡Haga una diferencia eterna con su vida pasajera! No hay nada como levantarse en la mañana y saber que lo que hace hoy tiene valor eterno. Esto, sí, da sentido eterno a una vida pasajera.

Podemos vivir con propósito eterno viviendo por la misión de buscar y salvar a los perdidos (a los que están todavía perdidos en sus pecados). Y cuando los rescatamos (cuando Dios salva a alguien y esa persona se convierte al Señor Jesucristo), sabemos que tenemos un buen lugar donde puede echar raíces y madurar en la fe para ministrar en la iglesia y, también, cumplir con su misión de vida.

El cuadro del árbol

Un árbol se reproduce sembrando semillas y el cristiano también–se reproduce sembrando la semilla del evangelio. En esta etapa del Discipulado bíblico el cristiano se entrena para ser todo lo que Dios quiere que sea: Un pescador de hombres.
[/dropshadowbox]

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]06 Maestros y pastores [06_taller-maestros_y_taller-pastores.pdf]

Este taller se enfoca en la “predicación expositiva” y el estudio bíblico personal del predicador
expositivo. No obstante, todo lo que se enseña en este curso se puede aplicar también al ministerio de
cualquier maestro de la Biblia (como, por ejemplo, la persona que enseña a los niños en la escuela
dominical).

El taller se divide en dos capítulos:

1. El primer capítulo contiene toda la enseñanza acerca de la predicación expositiva.
2. El segundo capítulo consta de varios métodos del estudio bíblico personal que el maestro y
predicador de la Biblia debe dominar para desarrollarse como un buen expositor de la Escritura.
[/dropshadowbox]

Categorías
El Discipulado

Discipulado Bíblico 04 | ¿Qué es todo esto del “Discipulado Bíblico”? | Gregory Kedrovsky

Por Gregory Kedrovsy, tomado de El Discipulado

Si quiere entender por qué creo que el discipulado es clave en el ministerio de una iglesia local y en la vida de un cristiano, siga leyendo.

Muchos cristianos sentimos el peso del deber que adquirimos cuando nos convertimos a Cristo. Nosotros, como Sus embajadores (2Cor 5.20), somos deudores a todas las demás criaturas en este mundo.

Romanos 1.14-15 A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.

La tarea —nuestra misión de vida— es muy clara en la Escritura y se puede expresar así:

Evangelizamos para hacer discípulos. Discipulamos para hacer evangelistas.

Sin embargo, ¿cuántos de nosotros realmente nos sentimos “prontos” y preparados para llevar a cabo la misión que nuestro Señor nos ha dado? Siempre nos queda la duda: ¿Cómo lo hacemos? El Discipulado bíblico fue diseñado para enseñarte esto, para equiparte para cumplir con su misión de vida.

Considera el ejemplo del Señor Jesucristo en Su ministerio público durante Su primera venida. Él “evangelizaba” llamando a los hombres al arrepentimiento.

 Mateo 4.17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Para hacer discípulos, Cristo evangelizaba —llamaba a los hombres al arrepentimiento y a una verdadera conversión. Luego, Él dijo muy claramente cuál era Su meta para Sus discípulos, Sus seguidores.

Mateo 4.18-19 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

Cristo “discipulaba” para hacer evangelistas. De esta manera ellos, los discípulos, podían ir luego con la misma misión que el Maestro: evangelizar y discipular (hacer discípulos y hacer evangelistas).

Juan 17.18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.

Esto, de hecho, es exactamente lo que vemos en la “Gran Comisión”: las últimas instrucciones que el Señor Jesucristo entregó a Sus seguidores antes de irse a la presencia del Padre.

Mateo 28.19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Marcos 16.15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Lucas 24.46-47 Y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

Hechos 1.8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Hacemos discípulos (Mat 28.19-20) predicando el evangelio a cada criatura (Mar 16.15) y llamando a todos los pecadores al arrepentimiento (Luc 24.46-47). En otras palabras, hacemos discípulos evangelizando–testificando de Jesucristo a los inconversos (Hech 1.8) —exactamente como hacían los Apóstoles.

 Hechos 14.21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía. [hacemos discípulos evangelizando —anunciando el evangelio]

Después de “hacer discípulos” a través del evangelismo, queremos entrenar a nuestros nuevos discípulos a hacer lo mismo porque esta es la voluntad de Dios–quiere que todos Sus seguidores sean pescadores de hombres (Mat 4.19).

Esta Gran Comisión (evangelizar y discipular) es la responsabilidad de cada cristiano. Si tú eres como muchos de nosotros, al oír algo así, sientes el peso de la responsabilidad que tienes, y quizá también sientas la culpabilidad de no estar cumpliendo con esta tarea como crees que debes. Lee estas palabras de Todd Friel (del programa cristiano de radio que se llama “The Way of the Master Radio”):

Todd Friel, de su libro Terrified! Nadie espera que un soldado vaya a la batalla sin entrenamiento o sin armas. No obstante, esto es exactamente lo que se espera del cristiano…

Este curso fue diseñado para entrenar al cristiano para la batalla–para equiparlo para cumplir con su misión de vida, la Gran Comisión que Cristo nos ha dado a todos Sus seguidores. Hay mucha doctrina en el Discipulado bíblico porque hay que colocar un fundamento sólido y no hay ningún sustituto por el conocimiento de la Escritura. Pero además del aprendizaje, hay mucha aplicación práctica aquí también. El cristianismo no se trata del “conocimiento académico” sino de una vida cambiada (2 Tim 3.16-17). Necesitamos tanto el conocimiento como la práctica de lo que estamos aprendiendo–o sea, necesitamos tanto el aprendizaje como la aplicación. El Discipulado bíblico te dará todo esto porque te dará el entrenamiento que necesitas y las armas que quieres para poder salir victorioso en cada batalla de nuestra guerra espiritual por las almas de los hombres (¡y para la gloria de Dios!).

Todo este material es “auto-didáctico”, que quiere decir que se enseña a si mismo, sin necesidad de más capacitación. Debido a esto, tú puedes usarlo de varias maneras. Primero, puedes usarlo para tu propia edificación en el Señor–puedes estudiarlo solo para tu propio crecimiento espiritual. Si esta es tu meta, debes empezar en la primera página del primer curso y seguir estudiando –aprendiendo y aplicando– hasta que termines con la última página del último curso.

También puedes estudiar el Discipulado bíblico en un grupo pequeño (uno-a-uno o con un grupo de varias personas a la vez). Sólo tendrías que sacar una copia del material para cada persona y estudiarlo todo, una lección a la vez, con el grupo. Cada curso tiene una estructura sencilla y fácil de seguir, así que cada uno puede hacer la lección para la semana y luego el grupo se reúne para que todos puedan compartir lo que aprendieron.

En tercer lugar, se puede usar el Discipulado bíblico para un ministerio de discipulado o para un instituto bíblico en una iglesia local. Hay aproximadamente tres años de estudio en este material. Un pastor, entonces, puede usarlo fácilmente para empezar (inmediatamente, porque todo ya está hecho) un ministerio de discipulado en su iglesia. Si él prefiere, puede ofrecer el Discipulado bíblico como parte de un currículum de un instituto bíblico.

Entonces, las posibilidades de cómo usar este material en tu propia vida o ministerio son muchas. Sin embargo, en cada caso, la estructura del Discipulado bíblico es la misma, y es tan sencilla que sólo tienes que empezar con la primera página del primer curso y seguir estudiando (aprendiendo y aplicando) hasta que termines con la última página del último curso. El mismo material te llevará sistemática y metódicamente a través del proceso de crecimiento espiritual que es “el discipulado bíblico”.

Luego, cuando Dios te dé un nuevo discípulo, ya tendrás la herramienta idónea para ayudarle a él a crecer en su fe, a establecerse en la sana doctrina y a cumplir con su misión de vida. Es sencillo: enséñale el Discipulado bíblico empezando con la primera página del primero curso y sigan juntos estudiándolo todo hasta que lleguen a la última página del último curso. Después, los dos pueden ir a evangelizar y buscar a otros discípulos para repetir el proceso hasta que Cristo venga por nosotros.