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Discipulado Bíblico 05 | El Discipulado Bíblico | Curso completo

[dropshadowbox align=”center” effect=”lifted-both” width=”autopx” height=”” background_color=”#f3da5a” border_width=”1″ border_color=”#dddddd” ]AVISO: Al parecer, el sitio del pastor Greg Kedrovsky está en mantenimiento y algunos enlaces a libros y estudios podrían estar rotos. En la sección de comentarios, al final del artículo, puedes encontrar los enlaces alternativos para las descargas. A la fecha, parece ser que solamente el enlace al libro Cómo estudiar la Biblia es el único con problemas.

Estaremos actualizando los enlaces una vez que el sitio Web del hermano Greg esté nuevamente funcionando en su totalidad. Gracias por su comprensión.[/dropshadowbox]

Tomado de El Discipulado de Gregory Kedrovsy.

Siga los vínculos en esta sección para ver más sobre el Discipulado Bíblico y los cursos que puede bajar, estudiar y compartir (sin costo).

El primer curso de ¿Está seguro? ¡Esté seguro! se diseñó como un curso de introducción y coloca un fundamento sólido de doctrina básica y sana acerca de la salvación y las falsas conversiones.

Por favor, si le interesa el discipulado, empieza con este curso y luego siga con los demás.
[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]Curso: ¿Está seguro? ¡Esté seguro!
[Esta_seguro_Este_seguro.pdf]

Una de las cosas más importantes de la vida es estar seguro de nuestra salvación.

* ¿En dónde vas a pasar la eternidad?
* ¿Se pierde la salvación?
* Después de ser “salvo”, ¿podemos hacer lo que nos da la gana?

Tratamos de contestar estas preguntas, y más, en este estudio de “¿Está seguro? ¡Esté seguro!” Hay seis lecciones que puedes llevar con un amigo, en un grupo pequeño o también a solas (para tu edificación personal).

1. La salvación
2. Las conversiones falsas y las verdaderas
3. Las cinco señales de una falsa conversión
4. Las cinco señales de una verdadera conversión
5. La seguridad eterna
6. La libertad en Cristo

Puesto que se trata de cuestiones doctrinales, si tienes alguna duda o pregunta, por favor no tardes en ponerte en contacto con nosotros.[/dropshadowbox]

Hay seis libros en el Discipulado Bíblico que puede bajar. Cada uno contiene uno o más cursos que ayudarán al cristiano a crecer a través de los cuatro niveles del crecimiento espiritual (membresía, madurez, ministerio y misión). Le invito a seguir los vínculos de esta sección para ver más detalles sobre cada nivel. Aquí están los cursos:

[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]01 Membresía y madurez [01_membresia_y_madurez.pdf]

Membresía en una iglesia implica pertenencia.

El miembro forma parte de una comunidad, una familia espiritual y una congregación de cristianos comprometidos con el plan y propósito de Dios. Pertenecemos a una iglesia para glorificar a Dios.

Glorificamos (magnificamos) a Dios acabando la obra que Él nos dio que hacer.

Juan 17.4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.
La obra que Dios nos ha dado que hacer es la de “edificar” (hacer crecer) la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Esta es la obra que Cristo dijo que llevaría a cabo en y a través la Iglesia, es el propósito de la existencia de la iglesia y es el plan de Dios para cada creyente.

Romanos 11.36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

1Corintios 10.31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

1Corintios 14.26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís… Hágase todo para edificación.

El primer paso en este proceso es el de “echar raíces”.

Se puede entender este proceso de edificación (crecimiento espiritual) pensando en el ciclo de un árbol. Si el árbol va a crecer, tiene que echar raíces donde puede recibir la alimentación necesaria para madurar. Si el cristiano quiere crecer, tiene que comprometerse con una iglesia donde puede recibir la alimentación espiritual que necesita para crecer en Cristo. Tiene que “echar raíces” y ser un miembro de una iglesia local que está cumpliendo con la Misión de edificar el Cuerpo de Cristo haciendo discípulos.

¿Qué es la madurez?

Creemos que la madurez espiritual es la combinación de carácter (ser como Cristo en la vida interior) y de conducta (actuar como Cristo en la vida exterior). La herramienta principal en este proceso es la Biblia y por lo tanto hay que estudiarla profundamente y aplicarla diariamente. Esto es lo que queremos lograr en esta etapa de la madurez.

¿Cómo logramos la madurez?

Creemos que la madurez espiritual comienza con un compromiso, y se realiza con la disciplina personal en el contexto de una comunidad de amistad y apoyo (o sea, en una iglesia local). El cristiano crece espiritualmente desarrollando hábitos saludables que le ayudan a uno a desarrollar un carácter como el de Cristo, y conducta digno de Él.

Un árbol con “tronco fuerte”

Esta etapa del Discipulado bíblico está diseñada para ayudarle al cristiano a crecer en la fe y establecerse firme como un árbol que tiene “un tronco fuerte”.

Efesios 4.13 …para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error…

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[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]02 Perspectivas [02_perspectivas.pdf]

Consta de 15 lecciones de 15 temas bíblicos para darle al cristiano una “perspectiva bíblica” de su vida en Cristo.

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[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]03 Cómo estudiar la Biblia [bajar el libro] (el libro puedes bajarlo también aquí) y el libro de trabajo [03_preceptos.pdf]

Cómo estudiar la Biblia: El conocimiento esencial para seguir creciendo en la gracia y el conocimiento de Cristo.
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[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]04 Su ministerio [04_ministerio.pdf]

Los dos cursos de esta etapa del Discipulado bíblico (“Descubrir su ministerio” y “Desarrollar su ministerio”) se ofrecen en un sólo libro.

¿Cada miembro un ministro?

¡Sí! Exactamente como cada miembro del cuerpo físico tiene una actividad propia en el mismo cuerpo, cada miembro de una iglesia tiene una activdad propia ahí. ¡Así es el diseño divino!

El árbol y sus hojas

Exactamente como un árbol participa en su medio ambiente a través de sus hojas, el cristiano participa en la iglesia por medio del ministerio. En el Cuerpo de Cristo no estamos buscando una audiencia, sino un ejército preparado para la guerra espiritual. No queremos espectadores, sino jugadores que quiere meterse con ganas en el partido.
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[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]05 Su misión [05_mision_y_taller-de-evangelismo.pdf]

Nuestra misión de vida

Aunque cada cristiano puede tener un ministerio en la iglesia que es diferente, todos tenemos la misma misión de vida —es la misma que Cristo tenía mientras que estaba en la tierra:

Luc 19.10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

1Tim 1.15…Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores…

¿Quieres vivir con propósito eterno?

¡Haga una diferencia eterna con su vida pasajera! No hay nada como levantarse en la mañana y saber que lo que hace hoy tiene valor eterno. Esto, sí, da sentido eterno a una vida pasajera.

Podemos vivir con propósito eterno viviendo por la misión de buscar y salvar a los perdidos (a los que están todavía perdidos en sus pecados). Y cuando los rescatamos (cuando Dios salva a alguien y esa persona se convierte al Señor Jesucristo), sabemos que tenemos un buen lugar donde puede echar raíces y madurar en la fe para ministrar en la iglesia y, también, cumplir con su misión de vida.

El cuadro del árbol

Un árbol se reproduce sembrando semillas y el cristiano también–se reproduce sembrando la semilla del evangelio. En esta etapa del Discipulado bíblico el cristiano se entrena para ser todo lo que Dios quiere que sea: Un pescador de hombres.
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[dropshadowbox effect=”lifted-both” rounded_corners=”true” width=”550px”]06 Maestros y pastores [06_taller-maestros_y_taller-pastores.pdf]

Este taller se enfoca en la “predicación expositiva” y el estudio bíblico personal del predicador
expositivo. No obstante, todo lo que se enseña en este curso se puede aplicar también al ministerio de
cualquier maestro de la Biblia (como, por ejemplo, la persona que enseña a los niños en la escuela
dominical).

El taller se divide en dos capítulos:

1. El primer capítulo contiene toda la enseñanza acerca de la predicación expositiva.
2. El segundo capítulo consta de varios métodos del estudio bíblico personal que el maestro y
predicador de la Biblia debe dominar para desarrollarse como un buen expositor de la Escritura.
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Discipulado Bíblico 04 | ¿Qué es todo esto del “Discipulado Bíblico”? | Gregory Kedrovsky

Por Gregory Kedrovsy, tomado de El Discipulado

Si quiere entender por qué creo que el discipulado es clave en el ministerio de una iglesia local y en la vida de un cristiano, siga leyendo.

Muchos cristianos sentimos el peso del deber que adquirimos cuando nos convertimos a Cristo. Nosotros, como Sus embajadores (2Cor 5.20), somos deudores a todas las demás criaturas en este mundo.

Romanos 1.14-15 A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.

La tarea —nuestra misión de vida— es muy clara en la Escritura y se puede expresar así:

Evangelizamos para hacer discípulos. Discipulamos para hacer evangelistas.

Sin embargo, ¿cuántos de nosotros realmente nos sentimos “prontos” y preparados para llevar a cabo la misión que nuestro Señor nos ha dado? Siempre nos queda la duda: ¿Cómo lo hacemos? El Discipulado bíblico fue diseñado para enseñarte esto, para equiparte para cumplir con su misión de vida.

Considera el ejemplo del Señor Jesucristo en Su ministerio público durante Su primera venida. Él “evangelizaba” llamando a los hombres al arrepentimiento.

 Mateo 4.17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Para hacer discípulos, Cristo evangelizaba —llamaba a los hombres al arrepentimiento y a una verdadera conversión. Luego, Él dijo muy claramente cuál era Su meta para Sus discípulos, Sus seguidores.

Mateo 4.18-19 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

Cristo “discipulaba” para hacer evangelistas. De esta manera ellos, los discípulos, podían ir luego con la misma misión que el Maestro: evangelizar y discipular (hacer discípulos y hacer evangelistas).

Juan 17.18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.

Esto, de hecho, es exactamente lo que vemos en la “Gran Comisión”: las últimas instrucciones que el Señor Jesucristo entregó a Sus seguidores antes de irse a la presencia del Padre.

Mateo 28.19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Marcos 16.15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Lucas 24.46-47 Y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

Hechos 1.8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Hacemos discípulos (Mat 28.19-20) predicando el evangelio a cada criatura (Mar 16.15) y llamando a todos los pecadores al arrepentimiento (Luc 24.46-47). En otras palabras, hacemos discípulos evangelizando–testificando de Jesucristo a los inconversos (Hech 1.8) —exactamente como hacían los Apóstoles.

 Hechos 14.21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía. [hacemos discípulos evangelizando —anunciando el evangelio]

Después de “hacer discípulos” a través del evangelismo, queremos entrenar a nuestros nuevos discípulos a hacer lo mismo porque esta es la voluntad de Dios–quiere que todos Sus seguidores sean pescadores de hombres (Mat 4.19).

Esta Gran Comisión (evangelizar y discipular) es la responsabilidad de cada cristiano. Si tú eres como muchos de nosotros, al oír algo así, sientes el peso de la responsabilidad que tienes, y quizá también sientas la culpabilidad de no estar cumpliendo con esta tarea como crees que debes. Lee estas palabras de Todd Friel (del programa cristiano de radio que se llama “The Way of the Master Radio”):

Todd Friel, de su libro Terrified! Nadie espera que un soldado vaya a la batalla sin entrenamiento o sin armas. No obstante, esto es exactamente lo que se espera del cristiano…

Este curso fue diseñado para entrenar al cristiano para la batalla–para equiparlo para cumplir con su misión de vida, la Gran Comisión que Cristo nos ha dado a todos Sus seguidores. Hay mucha doctrina en el Discipulado bíblico porque hay que colocar un fundamento sólido y no hay ningún sustituto por el conocimiento de la Escritura. Pero además del aprendizaje, hay mucha aplicación práctica aquí también. El cristianismo no se trata del “conocimiento académico” sino de una vida cambiada (2 Tim 3.16-17). Necesitamos tanto el conocimiento como la práctica de lo que estamos aprendiendo–o sea, necesitamos tanto el aprendizaje como la aplicación. El Discipulado bíblico te dará todo esto porque te dará el entrenamiento que necesitas y las armas que quieres para poder salir victorioso en cada batalla de nuestra guerra espiritual por las almas de los hombres (¡y para la gloria de Dios!).

Todo este material es “auto-didáctico”, que quiere decir que se enseña a si mismo, sin necesidad de más capacitación. Debido a esto, tú puedes usarlo de varias maneras. Primero, puedes usarlo para tu propia edificación en el Señor–puedes estudiarlo solo para tu propio crecimiento espiritual. Si esta es tu meta, debes empezar en la primera página del primer curso y seguir estudiando –aprendiendo y aplicando– hasta que termines con la última página del último curso.

También puedes estudiar el Discipulado bíblico en un grupo pequeño (uno-a-uno o con un grupo de varias personas a la vez). Sólo tendrías que sacar una copia del material para cada persona y estudiarlo todo, una lección a la vez, con el grupo. Cada curso tiene una estructura sencilla y fácil de seguir, así que cada uno puede hacer la lección para la semana y luego el grupo se reúne para que todos puedan compartir lo que aprendieron.

En tercer lugar, se puede usar el Discipulado bíblico para un ministerio de discipulado o para un instituto bíblico en una iglesia local. Hay aproximadamente tres años de estudio en este material. Un pastor, entonces, puede usarlo fácilmente para empezar (inmediatamente, porque todo ya está hecho) un ministerio de discipulado en su iglesia. Si él prefiere, puede ofrecer el Discipulado bíblico como parte de un currículum de un instituto bíblico.

Entonces, las posibilidades de cómo usar este material en tu propia vida o ministerio son muchas. Sin embargo, en cada caso, la estructura del Discipulado bíblico es la misma, y es tan sencilla que sólo tienes que empezar con la primera página del primer curso y seguir estudiando (aprendiendo y aplicando) hasta que termines con la última página del último curso. El mismo material te llevará sistemática y metódicamente a través del proceso de crecimiento espiritual que es “el discipulado bíblico”.

Luego, cuando Dios te dé un nuevo discípulo, ya tendrás la herramienta idónea para ayudarle a él a crecer en su fe, a establecerse en la sana doctrina y a cumplir con su misión de vida. Es sencillo: enséñale el Discipulado bíblico empezando con la primera página del primero curso y sigan juntos estudiándolo todo hasta que lleguen a la última página del último curso. Después, los dos pueden ir a evangelizar y buscar a otros discípulos para repetir el proceso hasta que Cristo venga por nosotros.